Estrategia para vender desde una tienda online a múltiples países, adaptando moneda, idioma, pagos, impuestos, envíos y contenido a cada mercado.
Vender internacionalmente no es solo traducir la web: implica decisiones estructurales sobre arquitectura técnica, compliance fiscal, operación logística y localización cultural. Hacerlo mal quema el presupuesto y daña la marca.